Te ayudamos a simplificar las tareas financieras y operativas de tu negocio desde el celular, sin usar planillas de cálculo ni depender de un contador para los cierres diarios.
Tu equipo carga el cierre del turno una vez —eso es todo lo que se le pide— y de ahí la app se encarga de repartir la información a tantos lados como sea necesario: sueldos, impuestos, cuentas corrientes con proveedores, cuánto ganaste y mucho más.
Sin planillas, sin esperar a que alguien te lo arme y sin sentarte a una computadora: desde el teléfono, donde estés.
No reemplaza tu sistema de comandas: trabaja con él.
24 módulos disponibles en todos los planes. Abrí una puerta, te mostramos qué hay del otro lado.
3 minutos de carga.
3 horas por día de vida que recuperás.
Estos son los 24 módulos que componen la app: quién trabaja y
cuánto cobra, qué comprás y a quién, qué cocinás y cuánto te cuesta, qué vendiste y qué te quedó.
Están todos conectados y todos dependen de la bitácora, el módulo madre que sostiene y alimenta
toda la app.
Por eso ningún dato se carga dos veces.
Las reglas del rubro son parecidas para todos, pero sabemos de primera mano que cada local es un mundo que se rige con sus propias reglas.
Por eso la app se adapta a tu forma de trabajar.
Tu restaurante, tus reglas, tu back[sala].
Todos los planes incluyen todos los módulos, y tu equipo completo también. Lo único que cambia el precio es el tamaño de tu operación: sabemos que un bodegón de seis no puede pagar lo mismo que un grupo de tres locales. No queremos que nada ni nadie quede afuera: vos, todo tu equipo y todas las funciones en un solo paquete que se acomoda a tu realidad. Con la promo del mes, todos al −50%.
Soy arquitecta.
Entré a la gastronomía sin saber nada.
Aprendí a los golpes, con cinco puestos a cargo y más planillas de Excel de las que puedo recordar. Necesitaba optimizar mi tiempo y alivianar mi carga laboral sin perder el control del comercio.
Así que hice lo que mejor sé hacer: proyecté una herramienta que uniera todo. La construí para mi propia operación — presupuesto existe para que mis jefes de zona pudieran hacer sus pedidos sin esperarme, bitácora es el núcleo que distribuye el mismo número que antes iba a tres planillas, y panel me ahorró el informe diario que mi socio quería todas las noches en su celular.
Mi intención nunca fue vender:
fue resolver.
Hoy se la abro a los que están del mismo lado del mostrador — y del otro lado del WhatsApp sigo estando yo.
El requisito número uno: que la use cualquiera del equipo, de noche, con el local lleno.
El seteo inicial no lo hacés solo: lo hago yo con vos, en tu local, con tus datos reales.
Botón de WhatsApp adentro de la app. Te responde alguien que cerró cajas, no un call center.
Mejor: tus planillas entran solas — te doy una planilla que la app sabe leer — y tu historia la cargamos juntas en el arranque.
Dejame tus datos y te escribo en el día: coordinamos el arranque — tu primer mes es gratis, el seteo lo hacemos juntas en tu local, y si ya tenés tus planillas, tu historia entra con vos.
No, y a propósito: seguí facturando con lo que ya usás. back[sala] es el back — sueldos, proveedores, resultados — y se reconcilia contra los totales de tu sistema de caja. Al cargar el cierre te avisa sola si la caja no cuadra.
No. Te doy una planilla madre que la app sabe leer — productos, ingredientes y proveedores entran solos — y tu historia, tus números de los últimos meses, la cargamos juntas en el arranque. Tu método no se tira: se muda.
No pasás por App Store: se agrega a la pantalla de inicio del celular desde el navegador y se usa a pantalla completa como cualquier app. La misma app, con los mismos datos, se abre en la computadora con menú lateral.
Fue el requisito número uno del diseño: mínima carga de datos, pensada para gente del rubro. La app se adapta a tu local — lo que no usás se apaga — y el arranque lo hacemos juntas, no te dejamos solo con una app vacía.
Quien vos decidas. Cada persona tiene su acceso con permisos: el encargado ve lo operativo, tus socios los reportes sin tocar nada, y los sueldos los ve solo el dueño. Cada restaurante está aislado de los demás.
Sí: semestral −10%, anual −15%, pagados por adelantado al precio vigente. Los precios se revisan por trimestre; lo que ya pagaste no se toca.
Es mes a mes, sin permanencia, y tus datos se exportan a Excel cuando quieras. Son tuyos.
10 minutos con tu celular y lo ves andando con datos reales. Sin compromiso, sin instalación, sin vendedores.
[ empezá — tu primer mes es gratis ]